EL SIGNIFICADO DE LAS PALABRAS Y LA CONCIENCIA

semántica 3Qué  nuestra mente se vuelva más silenciosa y meditativa, da como resultado, que empecemos a entender y comprender más profundamente hechos y situaciones de nuestra vida exterior cotidiana.

Pero también sucede al revés, es decir, cambiando pautas, comportamientos, hábitos etc. en la dimensión de  lo externo, la mente, se va serenando, silenciando y se inicia por tanto, un proceso psicológico para elevar el nivel de conciencia.

La semántica o significado detallado de las palabras que empleamos en nuestro vocabulario habitual, puede ser, si lo permitimos, una herramienta o vehículo bidireccional (fuera – dentro) para guiarnos hacia nuestro “centro existencial” o dimensión más profunda de nosotros mismos.

Por ejemplo, en el transcurso de una conversación cotidiana, podemos argumentar que una determinada situación de vida nos INFLUYE y por tanto, nos AFECTA, presuponiendo a priori, que tienen el mismo significado semántico. Pero analizando detalladamente el significado de dichas palabras, “influir”  pertenece al ámbito de lo externo, de la perifería, al mundo de la materia y lo cotidiano de nuestra vida.

Por otro lado la palabra “afectar” pertenece a nuestro mundo interior, es decir, sentimientos, emociones, al ámbito de influencia que podemos gestionar y por tanto, apuntan hacia nuestro “centro interno”.

El verdadero significado de estas palabras que habitualmente utilizamos, se asemeja a dos flechas apuntando en sentidos opuestos; una señalando hacia arriba (lo externo) y otra apuntando hacia abajo ( lo interno).

La buena utilización y comprensión de la semántica de las palabras, nos puede hacer tomar conciencia de que tan real es lo que vemos y tocamos fuera de nosotros, como lo que sentimos dentro, e incluso, ir más allá, y descubrir, que lo de fuera es con lo que nos relacionamos, pero “lo de dentro es lo que somos”.

Este enfoque, nos permite tomarnos la vida como un espacio más divertido donde poder ser más juguetones con ésta, independientemente de nuestra situación externa de vida.

Ilustrándolo con un ejemplo práctico, imaginemos que nos ponen una multa de tráfico. Este hecho, irremediablemente va a INFLUIR en nuestra economía y es algo que tenemos que aceptar porque ya ha sucedido y no podemos cambiarlo ¡¡es así!!. Pero dentro de nosotros tenemos la libertad de elegir, que este hecho nos afecte interiormente o no. Ahí, reside nuestro poder, es el ámbito que podemos gestionar a capricho y además podemos aprovechar esto como herramienta de toma de conciencia para darnos cuenta,, que realmente “somos lo que sentimos”.

El anterior ejemplo, se puede aplicar a otros muchos significados semánticos de las palabras (externo/interno)) que no debemos confundir, pues condiciona y afecta a nuestra calidad de vida:   relacionarse/posicionarse – firmeza/imposición etc.

Tal vez hemos pasado por alto el poder de la semántica como herramienta de auto- descubrimiento. Sin duda, esto puede tener un poder transformador en nosotros, haciéndonos entender que las palabras y lo que decimos cuando hablamos, crea nuestra realidad cotidiana, evitando así, dejar de sufrir por la manera errónea en que nos relacionamos con el lenguaje y por tanto, con el mundo que nos rodea.

….Así que ya sabes!!, cuando hables, vigílate el modo en que utilizas el vocabulario y el sentido que le das a las a las palabras; esto puede traer cambios positivos a tu vida.