PILATES DE DENTRO HACIA AFUERA

 

Reformer

Practicar  una actividad de acondicionamiento físico como el método Pilates con regularidad, estiliza y equilibra la musculatura de nuestro cuerpo. Pero también, se puede realizar con un fin terapéutico y rehabilitador ante alguna lesión que suframos.No obstante, no hay que perder la perspectiva, en cuanto a que la forma adecuada y de la que más rendimiento obtendremos en todos los sentidos, es con una actitud- “de dentro hacia fuera”- y no al revés, para de esta manera, no perder la verdadera esencia de este método y que no se convierta en una simple actividad deportiva como tantas otras, que aunque pueden  ser útiles y divertidas, no resultan ser transformadoras.

Para llevar esto a la práctica, debemos llevar nuestro foco de atención hacia nuestro cuerpo, observándonos a nosotros mismos y percibiendo nuestros movimientos, mientras seguimos las pautas o indicaciones del instructor. De alguna manera, y utilizando un simil, es como si fuésemos el canal conductor por donde pasa una indicación verbal del instructor para transformarse en un movimiento corporal con una belleza plástica intrínseca, pero sin dejar de lado, el beneficio físico y rehabilitador, sino más bien potenciarlo.

Esta actitud interior a la que nos referimos, la ponen en práctica deportistas de élite y atletas cuando se visualizan así mismos antes de comenzar una prueba,  por ejemplo, llegando a la meta el primero o realizando un salto ganador.Podríamos resumirlo diciendo que lo primero es “sentir” para luego “hacer”, para no convertirse en un simple “ejecutor” sin resultados físicos o psicológicos significativos.

Por otra parte, esta actitud se puede poner en práctica en cualquier área de nuestra vida. De hecho,  una sesión de Pilates transmite mucha información en cuanto a  la personalidad y rasgos  psicológicos del participante, que el instructor puede utilizar en beneficio de éste, para que poco a poco vaya logrando que el movimiento “suceda” en si mismo, sin tanto esfuerzo, es decir,- de dentro hacia afuera-.

En multitud de ocasiones, durante una sesión de Pilates, se pone de manifiesto claramente por parte de  clientes, la tendencia a “ejecutar” y al “hacer”, en vez de “permitir” que el movimiento o ejercicio “fluya” o lo que es lo mismo, -desde fuera hacia dentro-.

Un ejemplo gráfico, es cuando un cliente en un ejercicio determinado en el que tiene que utilizar algún complemento de trabajo, como puedes ser una barra de agarre, polea, etc., en vez de “apoyarse” en estos elementos con actitud receptiva, más bien los “agarra” o “atrapa” bruscamente; es decir, con una actitud interior de “hacedor”, con las consecuencias poco aconsejables que esto conlleva, como tensión y stress, además de lesiones musculares y fasciales en los flexores y extensores de la muñeca.

Otra área personal de nuestra vida que se puede mejorar o potenciar cuando se realiza el método Pilates, de dentro hacia afuera, es la comunicación con otras personas, pues uno de los requisitos para realizar esta actividad es aprender a “escuchar” estando presentes totalmente en el momento, para poder recibir mejor las pautas del instructor con el objeto de realizar los ejercicios adecuadamente, es decir, se mejora la escucha activa, algo que podemos aplicar también en nuestras vida, para interactuar mejor con otras personas de nuestro entorno laboral o familiar etc.

Para concluir, podemos resumir diciendo que realizar el método Pilates, al igual que en otras actividades, es una metáfora de nosotros mismos y de como nos “expresamos” en la vida. La buena noticia es que nos podemos beneficiar de este conocimiento, teniendo en cuenta que el movimiento corporal elegante y fluido, tiene una repercusión directa sobre la base de nuestra emociones.

Anuncios