La unión entre las emociones y la percepción del dolor

las emociones desempeñan un papel fundamental en la percepción del dolor. Por ejemplo, pacientes con depresión suelen presentar cuadros dolorosos crónicos de espalda, hombros o cuello. Lo mismo sucede con personas con alto nivel de estrés.  Los problemas emocionales pueden generar cambios en el sistema nervioso, los cuales hacen que se tensen los músculos, producen estrés mental y afectan negativamente al sueño y a la postura. Rompe el círculo. ¡Práctica Pilates!.

En ocasiones, los pensamientos y emociones negativas pueden ser los causantes del dolor de espalda. Si separamos el dolor de origen traumático, los accidentes, el dolor por problemas congénitos de la columna o el que se asocia a patologías graves, en el resto de casos, si se investiga un poco, es posible llegar a encontrar la participación activa de las emociones en el origen y la perpetuación del dolor.

hay que tener en cuenta que el estrés y la ansiedad producen una liberación de adrenalina que puede provocar una mayor contractura muscular y ese podría ser el origen del dolor. Para resolverlo, se debe buscar el verdadero origen del dolor y preguntar al paciente sobre cómo marcha su vida, ahondando en sus circunstancias de una manera integral.

El método Pilares, así como otras disciplinas y terapias, pueden ayudar a la relajación de la mente y a conseguir el bienestar emocional si a la vez se toman decisiones importantes en la vida. Así que ya lo sabéis practicar Pilates.

Anuncios